Ecuador es muy vulnerable a situaciones extremas del clima
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Por su ubicación geográfica y por su escasa capacidad de adaptación, Ecuador resulta altamente vulnerable frente a los impactos del cambio climático.
Las sequías extremas que afectan en la actualidad y las lluvias extremas (consideradas como cambio en la distribución de temporal y espacial de precipitaciones) que soportó entre 2007 y 2008 están entre las amenazas principales y las más visibles.
También están -según un informe sobre Cambio Climático del Ministerio del Ambiente- el retroceso de glaciares, el aumento de la temperatura promedio y el incremento del nivel del mar y acidificación de los océanos.
De acuerdo con Luis Cáceres, experto en cambio climático, estas manifestaciones extremas se suman a las amenazas ambientales ya existentes como olas de calor o de frío que incluyen heladas, deslizamientos de tierra e inundaciones. “Eso hace que se acentúen los problemas en los diferentes sectores”.
Este año, por ejemplo, ante el estiaje las más vulnerables fueron la generación hidroeléctrica y la agricultura. A la vez afectaron a los sectores productivo y social, “en especial a los vendedores y restaurantes pequeños”.
Los efectos se amplían hacia la dotación de agua potable. Esto no solo por la escasez de precipitaciones, sino por la pérdida continua de los glaciares.
Las proyecciones de expertos como el francés Bernard Francou, del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD), apuntan que los nevados ecuatorianos, como el Carihuairazo, que están bajo la cota de 5 200 metros de altitud, se perderán con mayor rapidez.
En días pasados, el glaceólogo Luis Maisincho indicó que el volcán Antisana perderá más del 50% de la cobertura del glaciar en los próximos 50 años.
Este impacto, según la página oficial del Proyecto de Adaptación al Cambio Climático a través de una efectiva gobernabilidad del agua, genera otra amenaza. Se agrava el desabastecimiento de agua en grandes urbes como Quito. Sus fuentes y ríos, que proveen de más de las dos terceras partes del agua potable que consume la población, nacen en cuencas de origen glaciar. Eso demuestra que las circunstancias cambiantes afectan incluso a los costos de abastecimiento y, en última instancia, a la capacidad de desarrollo.
También existe el riesgo de que el aumento de la temperatura (se habla de que el país experimentó un aumento de al menos 1ºC) y de la humedad den paso a la aparición de enfermedades tropicales como el dengue y la malaria en sitios no habituales. Esto porque los vectores y otras plagas encuentran condiciones para vivir en sitios de mayor altitud.
La fragilidad se amplía hacia la Costa por factores ambientales y de cambio climático. Por ejemplo, lo que ocurre hoy con Manabí, una zona muy vulnerable por la escasez de agua dulce. Incluso en esta provincia, igual que en Loja, se amplía el desierto.
Además, la Costa está sujeta a serios riesgos frente a un potencial aumento del nivel del mar en 1 o más metros. El mayor problema será para quienes viven en las orillas del mar, ya que se deberá construir muros gigantes o desplazar a miles de personas.
Pero la Amazonia es aún más vulnerable en este momento. Aparte de la deforestación, será afectada por el aumento de la temperatura a tal punto de convertirse en una gran sabana.
En el Proyecto de Adaptación se reconoce que la vulnerabilidad del país se agrava por “la falta de planificación, de coordinación entre las instituciones claves, por la pobreza y la ubicación geográfica del país”.
Una plataforma regional de riesgos
La ministra de Patrimonio Natural, María Fernanda Espinosa, dijo que Ecuador es un país líder en América Latina al tener una plataforma nacional de riesgos.
En esta plataforma, según Espinosa, el punto angular está constituido por políticas preventivas y de reacción inmediata a los efectos del cambio climático. Esta es manejada por la Secretaría Nacional de Riesgos.
El país prepara la Estrategia Nacional de Cambio Climático para fortalecer la capacidad científica nacional para la investigación del sistema climático y la vulnerabilidad del país
Fuente: Diario El Comercio 04/01/2010



